En la Oscuridad.

Era un día exento de novedad. Soleado como los anteriores, frescos como para paseos en familia y para que los niños jugaran al aire libre. Pero nada de eso pasaría en la familia de Sam sus hermanos seguían en la escuela y su madre quien trabajaba atendiendo la tienda que funcionaba en su hogar estaba mas que ocupada haciendo ciertos encargos de ultimo minuto. Esto hizo aparecer la frustración en su pequeña vida un sentimiento nuevo que como algunos otros aun no sabia reconocer. Decidió entonces refugiarse en su lugar favorito hasta ese momento, el patio trasero de casa o como el lo veía su patio de juegos.

Sam era un niño con demasiada imaginación, lleno de ideas, lleno de pensamientos y lleno de emociones, por lo que no le costo trabajo inventar una ciudad con amplias calles hechas de tierra dibujada en el piso y semáforos que funcionaban al ritmo de su imaginación. A su corta edad podia pensar en muchas cosas, no solo en los semáforos, sino también en la gente que cruzaba e incluso llegar a pensar en un policía dirigiendo el transito. Y todo parecía tan real para el como los dibujos animados que veía en television. Estaban allí con él, tenían vida, se encargaban de acompañarlo en su tierna soledad.

Su familia era pequeña: su madre, dos hermanas y un hermano, todos mayores que él. Tan pequeño en ese entonces que su única actividad en la vida era jugar. Su hermano mayor era como un pequeño padre para él, de esos padres que nacen de una necesidad dolorosa. Por esta razón fue siempre un hermano ejemplar, nunca lo trato mas mal de lo que estaba permitido para un hermano mayor, siempre estaba ahi para protegerlo si era necesario, siempre se mantenía como una figura segura de autoridad. Esa tarde lo encontró jugando con sus antiguos autos de juguete en aquel sucio patio que en el pasado también había disfrutado. Lo encontró en la distracción justa y necesaria para sorprenderlo y fastidiarlo con lo que a él mas le afectaba; el miedo.

Sam siempre fue tímido, no como los adultos sino que como los niños que no tienen ninguna curiosidad por lo desconocido, sino todo lo contrario. Pero en ese entonces la oscuridad era su mayor temor, los eventos desconocidos que ella ocultaba, las criaturas malévolas que nacían allí, gran parte de sus miedos se relacionaban con la inmensidad de ese espacio donde siempre debía haber algo oculto, algo esperando una victima, algo planeando el mas mínimo detalle para atraparlo y acabar con él para luego hacer correr la misma suerte a toda su familia. Por que la situación era idónea; una madre cansada con hijos demasiado jóvenes para defenderse, de ellos dos niños que aun no eran lo suficientemente hombres para ser una amenaza.

– ¡Te voy a comer Sam! – Sonó el grito que rompió su tierno silencio.
– ¡¡Ahh!! ¡Mama! – fue la inmediata reacción a la que siguió un pequeño sollozo.
– ¡Ja ja ja! No te pongas así, hubieras visto tu cara fue muy divertida. – Respondió el hermano mayor.
– No fue divertido para mi, eres un … tonto.
– Y tu una gallina, ¿Que pensaste? ¿Qué era el cuco y que venia a comerte?
– No lo se, quizás… -Dijo Sam mientras miraba con vergüenza su carretera.
– No seas tonto esas cosas las inventan los grandes para mantenerte asustado y que hagas lo que ellos quieren. – Decía su hermano mientras se acercaba para mirar el dibujo en el suelo.
– Pero lo he visto en la tele, el los cines incluso en algunas revistas.- Respondió con gran energía.
– Si, lo se, pero esos son personas disfrazadas y efectos de computadora, te prometo que no existe nada como los fantasmas o el chupa cabras.
– No lo se, para mi parecen muy reales.
– Pero no lo son, recuérdalo. ¿A que estas jugando?

Su conversación termino en la felicidad y las risas de una carrera de autos en una carretera polvorienta, los dos siendo hermanos hasta sus horas de luz se agotaron.

Llego entonces la noche. Sam era un niño que hasta entonces jamás había dormido solo. En un principio su familia tuvo problemas para encontrarle un espacio para el solo ya que no disponían en exceso de este recurso, ni tampoco de una cama y un colchón adecuado. Es por esto que desde que tiene memoria Sam se ha visto acompañado durante las noches de su madre o alguno de sus hermanos en improvisadas camitas junto a las de su acompañante de turno. Hace algún tiempo se hizo el esfuerzo de ambientar un espacio propio para él, lo mas cercano posible a la habitación de su madre o sus hermanos, con su propia cama, su colchón y sus sabanas cubiertas por sus dibujos animados favoritos y alguno que otro juguete.  Un lugar confortable para su transición. Pero esta siempre fue tórpida por lo que el cansancio gano en forma parcial y su madre termino cediendo. Por lo tanto tenia permitido dormir acompañado ciertos días de la semana, si es que alguno de los integrantes de la familia cedía un trozo de su cama. Después de una tarde como la de ese día su hermano ofreció cedes este espacio.

Entonces llego la hora de irse a dormir, bajo las ordenes estrictas de su madre ambos tuvieron que abandonar sus últimos juegos del día para lavarse los dientes, ponerse el pijama y hundirse en sus sabanas. Habrían podido quedarse jugando toda la noche, en especial Sam quien aun tenia muchas energías.

Poco a poco empezó a aparecer la preocupación. Llegaba el momento que aterraba a Sam, ese momento en que su imaginación no quería descansar y solo esperaba a que se fuera la luz para hacer aparecer nuevamente el miedo. Sam trato de iniciar una conversación, se movía incomodo, trato de pedir un vaso de agua, cualquier cosa para prolongar la iluminación la ultima lámpara de la habitación. Pero su hermano ya harto de la situación sentencio todo con un – ¡Duérmete ya!- y la luz se acabo para él.

Y así fue que la inmensidad de la noche se apodero de ellos, el pequeño cuarto que compartían se volvió inmenso en la oscuridad, la luna era apenas una lejana estrella incapaz de iluminar una mísera ventana con pobres cortinas. Sam mantuvo abiertos sus ojos un mínimo instante luego de que se apago la luz y presencio como se encontraba sumido en la oscuridad. Al percatarse de esto, se apresuro a cerrar sus ojos con fuerza y a esconderse tras las ahora desordenadas sabanas de la cama. Se hizo consiente del silencio reinante, era como estar solo, ni siquiera escuchaba los habituales ruidos de personas o autos que circulaban en las calles cercanas, simplemente no había nada.

– Tengo miedo.. – Susurro a su hermano.
– Sam, por favor, duérmete ya. – No era la respuesta que quería oír, pero tampoco quería hacer enojar a su hermano.
– Pero, los monstros…
– ¡Ya te dije que los monstros no existen! – Sentencio su hermano.

Trato de calmarse, su madre le había enseñado a pensar en cosas lindas cuando no pudiera dormir y el solo pensó en ella. En sus voz, en sus abrazos, en sus caricias, en como lo calmaba cuando tenia miedo. Estaba a punto de lograr la calma cuando el silencio reinante fue desgarrado por un sonido que nunca antes había oído, un sonido lleno de rabia, de frustración, de enojo y deseos de desgarrar la carne humana, un ruido de dientes toscos y afilados que se escondían bajo una mandíbula furiosa que balbuceaba la necesidad de atacar, era un gruñido terrorífico.

El miedo se apodero de Sam.
– ¡¿Escuchaste eso?! – dijo en un susurro asustado.
– No escucho nada, ¡Ya duérmete! – La respuesta fue certera.
– Pero… pero es como un animal.
– No oigo nada, quizá fue un perro. Sea lo que sea ya paso, duérmete.

Y si, en su imaginación era un perro enorme, de color negro brillante como esa misma noche, que no estaba en la calle sino que en esa misma habitación, observándolos con rabia y deseos de matar. Pero era como si alguien lo estuviera reteniendo y eso acrecentara su rabia, ya que aun no los había atacado. No alcanzo a encontrar una respuesta lógica a por que aun no se había abalanzado sobre ellos cuando el gruñido desapareció y volvió el silencio de la oscuridad en su imaginación.

-Ya paso, ya paso, ya paso… los monstros no existen, es solo mi imaginación, ya paso, ya paso, ya paso…- Se repetía a si mismo con desesperación – Duérmete, duérmete por favor.

Pero la noche no iba a terminar ahi. Nuevamente un sonido estremeció su cuerpo, un sonido que recordaría por el resto de su vida. Era una risa, una risa grave, agresiva, fuerte, que le recordaba a la maldad y que se burlaba de su terror. Una risa que buscaba demostrar su notorio poder, su capacidad de controlar a un niño por medio del temor. Su intención era perpetuar en las pequeñas mentes de los niños la inseguridad de estar expuestos a la oscuridad. Su risa parecía la de un demonio.

Sam quedo petrificado al instante, atrapado en su cama no pudo hacer nada mas que escuchar esa risa con toda su atención todo el tiempo que esta quiso permanecer en su cabeza. No sabia que si era real o si su imaginación lo estaba torturando. Su cordura totalmente descolocada solo alcanzo para un ultimo pensamiento. Sabia que si se dormía en ese instante estaría a merced de la oscuridad y que tal vez nunca mas volvería a despertar. Y cuando el terror se apodero totalmente de él, en el silencio de la noche, en la inmensidad de esa oscuridad, se durmió.

Despertó a la mañana siguiente aun asustado pero lo mas importante era que estaba vivo.

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El Ensayo que se aleja de “La vida secreta de los bebes”.

La vida secreta de los bebes es un documental producido por la BBC en el cual se hace el esfuerzo de  acercarnos, aunque sea  un poco, a descubrir el inmenso mundo entorno al crecimiento y desarrollo de los seres humanos en sus primeros años de vida. En cerca de 48 minutos podemos sorprendernos con los grandes avances que ha tenido la investigación científica al describir ciertos aspectos desconocidos de lo que parece una etapa tan sencilla y monótona en la vida. Herramientas que la evolución nos brinda tales como reflejos primitivos útiles para enfrentar el entorno, formas de comunicación tan sencillas como el llanto y las sonrisas utilizados como métodos de socialización e incluso supervivencia, una manera única de recepción de información sensorial para moldear las conexiones neuronales atendiendo a cada situación particular y una capacidad física única de este periodo que permiten enfrentar el daño físico y sobrellevar la adversidad, son algunos de los hechos que este documental nos presenta mediante un manejo notable de los escenarios y  aprovechando la capacidad inherente de los niños para generar ternura y alegría en el espectador. El objetivo de este texto no es solo invitar al lector a tener la curiosidad suficiente para ver el documental, sino que, también dar paso a la reflexión desde el punto de vista de un estudiante de medicina que recién ha tenido sus primeros acercamientos a la pediatría mediante la interacción con algunos niños y uno que otro examen.

En el filme se muestran varias situaciones complejas sobre padres que han tenido que vivir la enfermedad catastrófica en sus hijos. Al mostrar esto el mensaje final del narrador es evidenciar la enorme capacidad de los lactantes y preescolares para enfrentarse ante  la adversidad (física y biológica principalmente). El resultado final será esperanzador para los niños quienes suelen recuperarse completamente o con pequeñas secuelas después de por ejemplo ahogarse en el mar durante más de 5 minutos o nacer con parálisis cerebral irreversible. Pero me quiero remontar al evento inicial, la situación que nos  enfrenta a la desgracia. Y es que me pregunto ¿Quién está preparado para sufrir la desesperación de ver a su hijo en peligro o dañado? Como futuro medico ¿Solo es mi deber tratar de salvar una vida?

Al plantearme estas preguntas es que se fortalece mi el concepto de la salud familiar como herramienta de cambio ya que su idea central es el enfoque bio psicosocial de la practica terapéutica. Por lo tanto soy de la idea de que además de preocuparnos de la exigencia inmediata del riesgo vital debemos ser profesionales íntegros y brindar un apoyo emocional cercano que, fundado en nuestros conocimientos, sea transparente en todo momento y ayude a calmar el sufrimiento y la ansiedad de quienes también son nuestros pacientes al fin y al cabo. Y es que una familia con confianza en nuestro trabajo y la fuerza para enfrentar la adversidad como proceso modificable en el tiempo será nuestra más valiosa herramienta como terapeutas para promover, mediante el ejemplo, la idea de que en somos capaces de cambiar el mundo en forma colectiva, con solidaridad y con amor hacia el otro.

También, entendiendo la vida como una serie de eventos desafortunados a los que todos estamos expuestos, es que debemos educar sobre potenciales riesgos para la salud de nuestros niños, para que en un futuro no tengamos que tratar las consecuencias de dichos eventos en los adultos.

Pero más importante aun es que debemos reconocer ante el sistema los errores que en un pasado hicieron que la legislación no protegiera de manera efectiva  a los padres durante la enfermedad de sus hijos por ejemplo. En el documental se muestra una familia, de algún país desarrollado, reunida y feliz luego de haber superado este evento catastrófico. Unidos y felices como padres de un país que probablemente logro entregar todas las facilidades para cuidar a su hijo durante la enfermedad y luego de esta mediante la reintegración de estos padres a la vida laboral. Frente a esta situación es que me ataca la temerosa duda. ¿Estaremos capacitados en Chile para lograr lo que hacen en países desarrollados a los que pretendemos imitar? ¿La brecha social permitirá a un ciudadano dejar de trabajar para acompañar a su hijo o incluso a su familia durante este periodo? ¿Son las leyes protectoras de la familia frente a la impostergable aparición de la catástrofe? Pretendo dejar estas preguntas abiertas al lector para que finalmente llegue a sus propias conclusiones, pero para mí la respuesta ha sido clara desde el momento que elegir entregar mi vida a esta carrera.

Ya que aunque no lo creamos la solución está en las manos de los jóvenes. El futuro lo construimos nosotros y es por  esto que mi objetivo final al convertirme en profesional es cambiar las cosas, ser parte de la solución y hacer la vida un poco más justa para quienes no han tenido la misma suerte que yo. Sin más que agregar los invito a ser motor de cambio, a conocer el mundo y principalmente a sus personas, a no ser parte de los que se creen ajenos a las problemáticas propias de la vida en comunidad y a luchar por un futuro donde todos puedan enfrentar la enfermedad y otras catástrofes en igualdad de condiciones. Espero que la doctora que evalué este ensayo no me mate por alejarme un poquito del tema central, a veces no puedo evitarlo.

El ensayo que se aleja de “La vida secreta de los bebes”

La vida secreta de los bebes es un documental producido por la BBC en el cual se hace el esfuerzo de  acercarnos, aunque sea  un poco, a descubrir el inmenso mundo entorno al crecimiento y desarrollo de los seres humanos en sus primeros años de vida. En cerca de 48 minutos podemos sorprendernos con los grandes avances que ha tenido la investigación científica al describir ciertos aspectos desconocidos de lo que parece una etapa tan sencilla y monótona en la vida. Herramientas que la evolución nos brinda tales como reflejos primitivos útiles para enfrentar el entorno, formas de comunicación tan sencillas como el llanto y las sonrisas utilizados como métodos de socialización e incluso supervivencia, una manera única de recepción de información sensorial para moldear las conexiones neuronales atendiendo a cada situación particular y una capacidad física única de este periodo que permiten enfrentar el daño físico y sobrellevar la adversidad, son algunos de los hechos que este documental nos presenta mediante un manejo notable de los escenarios y  aprovechando la capacidad inherente de los niños para generar ternura y alegría en el espectador. El objetivo de este texto no es solo invitar al lector a tener la curiosidad suficiente para ver el documental, sino que, también dar paso a la reflexión desde el punto de vista de un estudiante de medicina que recién ha tenido sus primeros acercamientos a la pediatría mediante la interacción con algunos niños y uno que otro examen.

En el filme se muestran varias situaciones complejas sobre padres que han tenido que vivir la enfermedad catastrófica en sus hijos. Al mostrar esto el mensaje final del narrador es evidenciar la enorme capacidad de los lactantes y preescolares para enfrentarse ante  la adversidad (física y biológica principalmente). El resultado final será esperanzador para los niños quienes suelen recuperarse completamente o con pequeñas secuelas después de por ejemplo ahogarse en el mar durante más de 5 minutos o nacer con parálisis cerebral irreversible. Pero me quiero remontar al evento inicial, la situación que nos  enfrenta a la desgracia. Y es que me pregunto ¿Quién está preparado para sufrir la desesperación de ver a su hijo en peligro o dañado? Como futuro medico ¿Solo es mi deber tratar de salvar una vida?

Al plantearme estas preguntas es que se fortalece mi el concepto de la salud familiar como herramienta de cambio ya que su idea central es el enfoque bio psicosocial de la practica terapéutica. Por lo tanto soy de la idea de que además de preocuparnos de la exigencia inmediata del riesgo vital debemos ser profesionales íntegros y brindar un apoyo emocional cercano que, fundado en nuestros conocimientos, sea transparente en todo momento y ayude a calmar el sufrimiento y la ansiedad de quienes también son nuestros pacientes al fin y al cabo. Y es que una familia con confianza en nuestro trabajo y la fuerza para enfrentar la adversidad como proceso modificable en el tiempo será nuestra más valiosa herramienta como terapeutas para promover, mediante el ejemplo, la idea de que en somos capaces de cambiar el mundo en forma colectiva, con solidaridad y con amor hacia el otro.

También, entendiendo la vida como una serie de eventos desafortunados a los que todos estamos expuestos, es que debemos educar sobre potenciales riesgos para la salud de nuestros niños, para que en un futuro no tengamos que tratar las consecuencias de dichos eventos en los adultos.

Pero más importante aun es que debemos reconocer ante el sistema los errores que en un pasado hicieron que la legislación no protegiera de manera efectiva  a los padres durante la enfermedad de sus hijos por ejemplo. En el documental se muestra una familia, de algún país desarrollado, reunida y feliz luego de haber superado este evento catastrófico. Unidos y felices como padres de un país que probablemente logro entregar todas las facilidades para cuidar a su hijo durante la enfermedad y luego de esta mediante la reintegración de estos padres a la vida laboral. Frente a esta situación es que me ataca la temerosa duda. ¿Estaremos capacitados en Chile para lograr lo que hacen en países desarrollados a los que pretendemos imitar? ¿La brecha social permitirá a un ciudadano dejar de trabajar para acompañar a su hijo o incluso a su familia durante este periodo? ¿Son las leyes protectoras de la familia frente a la impostergable aparición de la catástrofe? Pretendo dejar estas preguntas abiertas al lector para que finalmente llegue a sus propias conclusiones, pero para mí la respuesta ha sido clara desde el momento que elegir entregar mi vida a esta carrera.

Ya que aunque no lo creamos la solución está en las manos de los jóvenes. El futuro lo construimos nosotros y es por  esto que mi objetivo final al convertirme en profesional es cambiar las cosas, ser parte de la solución y hacer la vida un poco más justa para quienes no han tenido la misma suerte que yo. Sin más que agregar los invito a ser motor de cambio, a conocer el mundo y principalmente a sus personas, a no ser parte de los que se creen ajenos a las problemáticas propias de la vida en comunidad y a luchar por un futuro donde todos puedan enfrentar la enfermedad y otras catástrofes en igualdad de condiciones. Espero que la doctora que evalué este ensayo no me mate por alejarme un poquito del tema central, a veces no puedo evitarlo.

5.

– Comenzamos cerrando los ojos, acomodando el cuerpo, quitando de nuestra mente los pensamientos cotidianos. Concentrándonos en nuestra respiración. – Decía la voz mas allá del silencio a todos los presentes fortuitos. Es cierto que siempre vivió en mi la curiosidad por la meditación y los ejercicios que trabajan con la mente consiente, pero nuca llegue a familiarizarme con ellos por miedo, de mi mismo y de mis pensamientos. Esta vez me veo obligado a enfrentarlos.

– Vamos a concentrarnos en nuestra respiración, inhalando y exhalando. Tomaremos conciencia de nuestro cuerpo, partiendo por nuestros pies hasta llegar al cuero cabelludo, relajaremos cada fibra lentamente.- Creo que lo estoy logrando, parte de mi miedo era no poder controlar la imprudencia de mi ideas, pero desde hace un tiempo me siento bien, ya no es frecuente encontrarme solo y sentirme triste, al contrario, la motivación alimenta mis días, me siento preparado.

– Ahora vamos a retroceder en el tiempo; recuerden lo que hicieron esta mañana, con quienes han sido cercanos los últimos días, sus amigos de los últimos meses – ¿Esta mañana? Lo mas relevante que hice fue despedirme de mi madre, un poco a la fuerza la verdad por que ya estaba atrasado, fue un gran beso y un abrazo con la correspondiente indiferencia de mi parte. Los últimos días y meses he conocido mucha gente, disfruto bastante socializando con el mundo. ¿Mis amigos? Ahora que lo pienso no se que seria de mi sin ellos.

– Recuerden sus primeros años de universidad y los últimos de su enseñanza media- Comienza la parte difícil. Momentos difíciles, separación de toda mi familia por la confesión de un secreto guardado por años, eso nunca es bueno. Yo destruido por dentro y por fuera; una persona insegura, tímida, sin identidad, enfocado en distraer violentos pensamientos dirigiendo mi cabeza hacia objetivos claros, tratando con todas mis fuerzas de dejar de lado mi interioridad.

– Como vivieron su escolaridad media y luego la básica, todos esos recuerdos guardados.- Aun en ese entonces siento que fui una persona particular. Nunca tuve lazos fuertes con mis compañeros por lo que cambiar de colegio era habitual, era mas bien ensimismado. En algún momento logre adaptarme y hace buenas amistades, pero un sentimiento extraño comenzaba a crecer dentro de mi.

– Su primer colegio, sus primeras amistades.- Este es un buen recuerdo, era muy feliz en un colegio pequeño rodeado de pocas personas, simplemente aprendiendo y disfrutando de la inocencia. Tenia un padre, hoy no hay nada de eso.

– Recuerden, mírense a ustedes mismos en su hogar en una época donde solo importaba conocer el mundo y jugar. – Si, amaba jugar en el patio con tierra sobre todo, en la calle con mis mas grandes amigos, con esa persona para la cual fui el mundo entero. Otra vez la inocencia, escondiendo la verdad de la vida a los ojos de los niños.

-Ahora sus primeros años de vida. – Nose donde estoy creo que es de noche, hay mucho ruido y los autos pasan con sus luces encendidas indiferentes de mi. Veo un rostro de preocupación creo que es mi hermana mayor, me toma en brazos y me lleva a casa. – ¡Como pudiste hacer con tu propio hijo, como pudiste haberlo dejado solo en ese lugar. ¿Pretendías abandonarlo?. No voy a seguir exponiendo a mis hijos a una persona como tu. ¡Esto se acabo, se acabo definitivamente!.-

– Estamos volviendo a nuestros orígenes, imagínense con su madre muy cerca de ella, tanto que sus latidos están conectados. Son ustedes dentro de su cuerpo, es su primer pensamiento, su primer encuentro con el mundo. Continuamos retrocediendo hasta dejar de existir. Ahora somos vacío.-

– Nacemos nuevamente. Hay un pequeño latido ¿Pueden oírlo? son ustedes en una pizca de vida. Comenzamos a crecer. Pero ahora es diferente. Vamos a nacer dentro de muy poco. A la cuenta de 10 escucharemos nuestros corazones latir a unísono y llegaremos al mundo, pero esta vez enfocaran su mente solamente en un sentimiento. No les dire cual eso deben descubrirlo solos.-

10, 9, 8, 7, 6,

5, 4, 3

2,

1,

0.

Mi corazón esta a mil por hora, lo escucho, lo siento dentro de mi queriendo salir. Tengo miedo. ¿ Como volver sabiendo que estoy destinado a vivir todo ese sufrimiento, toda esa pena otra vez?.

Pero de improvisto el ritmo de mi vida cambio. Una luz inmensa y absoluta se apodero de mi, mi mente se lleno de paz y armonía. Me sentí acogido por un calor familiar. En un momento logro mirar la veo a ella llorando conmigo en sus brazos. Pero es distinto, no es un llanto de tristeza, al fin es de felicidad. Yo soy razón de felicidad.

– Ahora que hemos nacido volveremos en el tiempo hasta el día de hoy. Pero antes quiero que visualicen su primer recuerdo de infancia, el primero que venga a su cabeza después de todo esto. El mas claro, el mas puro, el mas feliz. Luego escríbanlo en una hoja de papel. –

Este ejercicio termino con mi corazón en mis manos conmigo conteniendo las lagrimas de felicidad por primera vez. Me di cuenta de que a pesar de existir en el infierno de la humanidad hay algo que nunca dejara de ser puro. El amor de una madre y de una familia es lo mas real que encontraremos y ha de ser la forma en que debemos relacionarnos en el futuro.  Debemos vivir en función del amor, entregarlo día a día, tener la capacidad de dar a otro ese amor que hemos recibido desde que nacimos.

Se preguntaran cual fue mi primer recuerdo. Me vi pequeño e indefenso jugando en el patio de mi casa con juguetes viejos, con barro y con algún animal. Siempre solo pero acompañado, mi madre preparando mi comida, pensando en pagar cuentas, planeando el tiempo para repartir su cariño entre mi y mis otros 3 hermanos, llena de dudas, de miedo, de preocupación, sin el apoyo de nadie, ni siquiera de dios. Ella sola con su inmenso amor por delante enseñando a cuatro personas maravillosas a luchar contra la injusticia, a lograr sus metas, a ser felices a pesar de la adversidad. Cuatro personas que hoy hacen feliz a alguien mas y, quien sabe, en un futuro harán el mundo un lugar mejor.

Primera serie de cartas secretas y no tan secretas.

Hola. Este saludo es un nuevo encuentro. Los saludo otra vez con frescas energías recolectadas lentamente, lagrima a lagrima desde la ultima vez en que nos vimos. Notaran que previo a este escrito se presenta el desenlace fatal de una situación oscura que solo después de varios meses (un año quizá) logre aclarar con cierta cordura.  No niego que a día de hoy sigue siendo un tema complejo y en extremo sensible, conocido solo por un  grupo privilegiado o desgraciado de personas. Desde hace muy poco me siento recuperado de ciertas heridas y creo estar en condiciones de volver a hablar con la verdad.

Espero tengan curiosidad en saber como lo hice, como fue que salí del ensimismamiento mas profundo del ser, de la vergüenza mas triste del cuerpo, del despecho que aflige a un corazón roto. La verdad no lo tengo completamente claro, solo me di cuenta de que sucedió. Quizá, como todo en esta vida, no se le puede dar crédito solo a un aspecto de la realidad. Muchas cosas; primero sentir la independencia y la libertad que me brinda la juventud, luego aprender a encontrarme en la soledad, después volver a sentirme protegido entre la calidez de mi familia y finalmente volver a valorar mi existencia gracias a las pequeñas amistades que han nacido de la mas pura de las casualidades. En gran medida son ellas quienes me han dado la capacidad de enfrentar el mundo con seguridad.

Creo que la mente del hombre nace varias veces en su vida. Desde el entorno, en sus periodos mas críticos, ingresa hasta la profundidad donde se encuentras tus ideas quiescentes y juega con tus antiguos engranajes, comienza a mover hilos en tu pensamiento generando emociones criticas, situaciones incomprensibles. Te exige aprender a adaptar poco a poco tus patrones de pensamiento hasta que por fin formas una imagen, una idea, un sentimiento súbito, integro, original y rebelde que loga cuestiona lo que ya estaba escrito contradiciendo a tu orgullo y apoderándose cada mañana de tu cuerpo, de tus ojos, de tu valor.

Es desde esta perspectiva que vuelvo a encontrarlos, desde una ventana de inspiración de media noche, desde la nueva motivación por crear. Espero sigan acudiendo a este pequeño espacio que tengo muchas ganas de hacer crecer.

Hoy quiero morir

Hoy estaré muerto. Día y noche muerto.

Muerto por la necesidad de no querer vivir

Muerto por el la terquedad bondadosa del alma

Muerto por no aprender a cuidar de mi

Muerto por querer volverlo a intentar una y otra vez

 

Hoy estoy vivo porque quiero morir.

Volviendo a las mismas letras vacías que me vieron partir

Porque estoy buscando quién fui

Por que estoy buscando morir

Y porque ya no quiero ser feliz

Es que no quiero estar sin ti

 

Hoy tengo el corazón en mis manos  pensando en cómo llenar el gran espacio en que no estás pero queriendo con todas  mis fuerzas volverte a encontrar

Hoy voy a matar a mi corazón.

Lagartitos de Colores

Había una vez un desierto inmenso en un mundo pequeño. Un desierto eterno de día y vació de noche en el que vivían dos diminutos lagartos. Vivían únicamente como el desierto les permitía; sin saber de la existencia del otro. Ria a día corrían con sus patitas por las arenas violentas de su mundo como tratando de encontrar lo desconocido pero a la vez temiendo perder su acostumbrada soledad.

Un día casi de casualidad una semilla mágica y llena de vida cayo desde el cielo inundando el desierto con un manto de miles y millones de colores con forma de flores. Un espectáculo imposible de ignorar por nuestros animalitos quienes temerosos observaron desde lo lejos como su mundo insensible se convertía en un mar de colores. Sin saber por que y desde la seguridad de su desconfianza comenzaron a correr hacia las flores. Nuevamente sus patitas dolían y en su cabeza rondaba la idea de que nada fuera diferente. Pero algo cambio; no importaba afrontar la desilucion de la esperanza, no importaba el miedo a perder la tranquilidad de su encierro, lo único que importaba en ese momento era la sensación de que ya no estaban solos.

Y así fue como el momento llego y justo en el éxtasis de la belleza de aquel paisaje dos patitas quemaditas por la arena se encontraron la una a la otra en aquel imposible desierto. Dos lagartitos ahora juntitos habían renunciado a la comodidad de su propia existencia para pactar un irrenunciable acuerdo de amor.

Reina de Espadas.

Desde hace un tiempo que no puedo ver. Estando en inmejorable estado de salud, privándome de los excesos y considerando las pequeñas deficiencias de algunas facultades mentales como algo normal, me di cuenta que no puedo ver.

Hace un tiempo que encontré en uno de esos caminos que parecen casualidad el filo agresivo de un ladrón. Me encontré frente a una arremetida muestra de afecto con cuchillas, una serie de caricias cortando piel y la necesidad de nuevos encuentros para recibir nuevas, y cada vez mas dolorosas, heridas. Un castigo aun soportable con grandes perdidas inmateriales de tejido vivo provocadas por quien luego de varios encuentros fue mas que un conjunto de espadas afiladas. Se disfrazo de reflejos en mi memoria imposibles de quitar.

Aun me pregunto como fue que perdí mis ojos. Tengo recuerdos continuos de momentos en que mi pensamiento era dividido en dos por una herida perfectamente limpia y mi razón dominada por el simple hecho de tu afilada sonrisa, momentos en que decidiste al mundo como el inicio de tus palabras, y reclamaste el calor vivo de mi cuerpo como parte de los dominios que pretendías conquistar.Tengo recuerdos de una naturaleza rebelde que intentaba con demostrado éxito controlar la mirada aun libre de mis ojos.

Todo me hace pensar que usaste tu arte hostil de asesina para invadir mi cuerpo y cuando tu confianza se apodero de mi tomaste con violencia mis ojos y mi corazón para hacerlos tuyos. Te aprovechaste de que aun en mis pupilas bailaba el reflejo de tus mil espadas.

Mis ojos y mi corazón ya agotados de luchar no pueden soportar tal agresión, se  ven a si mismos sometidos a tus incansables encantos.

Lo cierto es que ya no puedo ver. Ni con el sol iluminando mis pasos, solo puedo ver el vació oscuro de la soledad sin ti.  Ahora, incapacitado para vivir, solo puedo esperar la caritativa visita de quien robo mis ojos, teniendo la esperanza de algún día volver a ver. No hay ley para el amor, simplemente me robaste los ojos y destruiste mi corazon.

Anita

Anita es un sol que despertó junto a mi un día. Viene desde muy cerca,  lo suficiente como para no verla antes. Nos encontramos donde menos lo esperamos, en la época ideal para contar mariposas. La vi cuando su alegría recorría el camino de esos pequeños aleteos, donde aun las nuevas noticias no agotaban su espíritu. La vi en su cuarto durante la mañana intentado ocultar todo rastro de enfermedad, protegiendo a todos los que por ella se preocupan. La vi acoger la desilucion, alimentarse del amor y morir sin esperanza.

Que no escapen las mariposas de la sala de Anita. Que no vuelva el frió entre sus dedos, que nunca mas pierda el sol.

Jugando a encontrar miradas.

Es temporada de juegos. Para participar haz de ser muy puntual, tener tolerancia a la frustración y lo mas importante una mirada enamorada. Juegas en la madrugada, exactamente a las 7:20 am. en el anden del metro. Debes abordar el primer tren, el cuarto vagón, la tercera puerta y luego de dos estaciones comenzar a jugar. El desafió es buscar entre la gran multitud una única mirada. Pero no cualquier mirada, ha de ser aquella que en tus sueños forma con la tuya un momento único e inigualable y, que si no encuentras hoy, vuelvas a jugar para encontrar mañana.

4.

-La verdad el trabajo es agotador desde principio a fin pero no me puedo quejar, estoy justo donde quiero- dijo la mayor de los 4 hermanos.
-¡Nunca hubiera pensado que te iria tan bien, siempre te vi desempeñandote como enfermera pero de informatica jamas!-agrego su hermana.
-Lo que es yo no me podria sentir mas feliz por ti hija.. a todo esto ¿algien sabe a que hora llega Manuel ?
La noche es calida dentro del hogar, la comida fresca hecha por mama nos lleva en conjunto a nuestra infancia, la bella infancia. No hay motivo de celebracion alguno solo nos reunimos por el gran cariño que necesitamos y con todas nuestras fuerzas tratamos de conservar. Suena la puerta y Manuel se asoma con su caracteristico gesto de indiferencia,
-¿Como estas hijo?, ¿vienes con hambre? Ya nos estabamos acordando de ti.
Manuel recorre la mesa pasando por cada uno de los integrantes,antes de llegar a mi ya me habia inundado la emocion. Cuando pasa por mi se detiene para entregar algo de su bolsillo. Es un pequeño detalle de esos que me hacen completamente feliz. Por ultimo da un beso a mama y se acomoda junto a la mesa.
– Mama espero que despues de tantos años no haya olvidado lo que nunca debe faltar en nuestra mesa- dijo luego de sentarse el hermano mayor.
-¡Imposible! Como olvidar a quien la ultima vez casi me deja sin proviciones de arroz por casi una semana.-
Se oyen varias risas a lo lejos mientras el frio remite en la habitacion. -Esta posicion sobre la cama ya es incomoda- piensa para si mismo. Realiza un pequeño movimiento de la cabeza dejando caer la ultima de las pocas gotas que caminanaron desde sus mejillas.
Desde hace mas de un año han sido varidas las noches en las que se ha visto obligado a recordar aquellos momentos donde no sentia miedo. Aunque no es la primera vez que se da cuenta de su soledad, sigue sin entender como ha hecho todo este tiempo para alejar a su entorno de si.
-En este momento Manuel estara en algun lugar celebrando con su novia, Dyanne descansando de su largo dia de trabajo, Jazmine preparando los detalles de su viaje a España y yo viviendo nuevamente la desesperanza de no poder tener a ninguno de ellos cerca.
Lo que duele no es el abandono ni tampoco el no poder disfrutrar algo tan simple como una celebracion, duele que luego de tantos años idolatrando a el pequeño grupo que componia su familia, ninguno de ellos haya intentado luchar por volver a estar juntos.
-Otro dia que termina conmigo aqui esperando a que aparescan lineas en el cielo que unan cada punto en una costelacion. Temo un dia alejarme demasiado y dejar de brillar, o peor, dejar de ser parte de ellos. Sera mejor tratar de dormir…
Se levanta moviendo frazadas y almohadas, el ambiente es un silencio total, el aire es frio y no hay donde abrigarse. Una ultima pausa, una mirada a la ventana del cielo y un pequeño click deja que termina todo en oscuridad.
-Buenas noches.